LAS PENAS y ALEGRÍAS DEL MEDIO AMBIENTE, sus políticas y sus políticos.

miércoles, 26 de diciembre de 2012


PESCA INSOSTENIBLE
Mejorando lo presente


Los Consejos europeos de ministros de pesca de diciembre deciden las cuotas pesqueras del siguiente año y suelen concluir a horas intempestivas. La de 2012 parece haber finalizado como las anteriores; satisfacción contenida de ministros, alivio de la Comisión Europea al quitarse de encima el “muerto” y mosqueo de los conservacionistas. La Comisaria de Asuntos Marítimos y Pesca, Maria Damanaki, aseguraba tras la reunión que, gracias al acuerdo para 2013, “podemos tener stocks (de peces) saludables, más trabajo y más ingresos para las comunidades costeras”.

Uno de los más destacados biólogos marinos europeos, especializado en pesquerías mediterráneas, Jordi Lleonart (Instituto de Ciencias Marinas – CSIC - España), me explicaba hace un año que los científicos (CIEM) recomiendan al Consejo las cantidades a pescar de cada especie y caladero. Pero apuntaba que la “señal” biológica y científica enviada a Bruselas se mete en el saco de las decisiones revuelta con otras muchas señales, como el empleo, las subvenciones, los beneficios empresariales, el progreso, la ambición nacional o las presiones del lobby industrial. Al final, son muchos los factores que modelan las reglas de juego sobre las aguas comunitarias.


Abertura del copo a bordo de un arrastrero europeo

Para el año 2013 la Comisión planteaban cuotas restrictivas y recortes duros, ante la percepción de que el 78% de los stocks conocidos (el triste 35% del total) estaba sometido a capturas excesivas. En la reunión, también planearía el desconocimiento de lo que está sucediendo con el otro 65% de las especies comerciales marinas europeas. El resultado es que, de nuevo, la mitad de las cuotas aprobadas sobrepasan las recomendaciones científicas. Pero, con todo, hay ciertos avances hacia la sostenibilidad y la vaga sensación de que el sector de la pesca europea empieza a fracturarse.

Hace más de treinta años que los pescadores artesanales y pobres de India, Ecuador, Indonesia o Senegal cerraban filas para defender su único modo de vida, amenazado por la pesca industrial y las flotas arrastreras internacionales. La batalla sigue tronando y se extiende a Europa. Es suficiente hablar con un pescador artesanal que se dedique a la pesca de merluza con anzuelo en el golfo de Vizcaya. Dirá que los arrastreros industriales, después de 15 horas de “corrida” por los fondos marinos,  colmatan los fondos de los copos  con hasta 40 kilos de merluzas aplastadas y deshechas. De ellas solo se pueden aprovechar las cocochas y las huevas.

La cólera de los pescadores artesanales senegaleses
es crónica desde hace medio siglo. En las playas de Dakar, Kayar
o Saint Louis los hombres de las "pirogues" claman contra las licencias concedidas por
su gobierno a naciones extranjeras y flotas arrastreras industriales

La timidez y la mediocridad de la Unión Europea se han puesto de manifiesto otra vez. Es muy posible que los caladeros atlánticos comunitarios sobrevivan, pero lo harán en niveles de subsistencia. Al igual de lo sucedido en el Mediterráneo, en el Atlántico Norte no se alcanzará un Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), sino un Rendimiento Mínimo Sostenible. Se llegará a la “insostenibilidad sostenible”, tal y como suele calificar J. Lleonart a algunas pesquerías mediterráneas.

Entre tanto, el Parlamento Europeo, en su sesión del 18 de diciembre de 2012, ha aprobado dos proyectos de resolución: la generalización del RMS y la prohibición de los descartes. La resistencia a la implantación de estos dos principios de la reformada política pesquera es muy fuerte. Para algunos pescadores industriales, los RMS les condenarían a la precariedad. Para muchos pescadores artesanales, la obligación de traer a tierra TODO lo que sale en redes y aparejos haría "demasiado"  visible e incómodo el daño que causa el arrastre en los ecosistemas marinos. Para los industriales, en tierra no hay infraestructuras que aprovechen los descartes desembarcados (harina de pescado para la acuicultura).


El super arrastrero "Maartje Theadora". La mayoría de los grandes
depredadores abanderados en la Unión Europea recibe sustanciosas ayudas financieras.

De momento, el modelo de pesca permanece y se limita a implantar ligeras limitaciones en pesquerías asfixiadas. En 2013, la pesca seguirá siendo un sector económico plagado de anomalías al estar fuertemente subvencionado por capital público en una Europa mayoritariamente neoliberal que, sin embargo, adora la iniciativa privada y desconfía del Estado. Con los crónicos y bajos niveles de capturas, es imposible que la pesca europea sobreviva y compita en un mercado libre, abierto y globalizado. La contradicción está servida.

martes, 18 de diciembre de 2012


PESCA INSOSTENIBLE
Los Aspiradores del océano


Hace unos treinta años, en los muelles adosados al dique de Gamazo, en Santander (España), una pareja de arrastreros (trawlers) de tamaño medio criaban herrumbre. Inmóviles un año tras otro, habrían pasado desapercibidos de no ser por los nombres con los que habían sido bautizados por su armador: “Depredador” y “Carroñero”. Llegué a pensar que estaban allí castigados por cometer alguna fechoría pesquera.

 Hoy día, tan acertados y merecidos nombres para cualquier gran arrastrero son cuidadosamente evitados. Los armadores prefieren recurrir a palabras más armoniosas y que oculten la cruda realidad. Por ejemplo, con la dulce y femenina que porta el gigantesco arrastrero alemán “Maartje Theadora”.


El "Maartje Theadora" con aspecto inocente y en un canal de Holanda

Este mes de diciembre, el “Maartje”, super arrastrero pelágico de 141 metros de eslora, ha sido bastante malo. Los franceses le han trincado hace unos pocos días en aguas soberanas de la Republique Française, a no más de 30 km de las costas de Normandía, faenando con redes ilegales y con capturas ilegales a bordo. Conducido al puerto francés de Cherburgo, los oficiales de Affaires Maritimes han encontrado en sus bodegas 3.980 toneladas de pescado fresco, 2.000 de ellas fuera de norma.

Las pruebas para “empurar” al armador (Hochseefisherei GmbH – Pesquera marítima Hoch) están, precisamente, en la composición de su carga. Si el buque hubiera empleado las autorizadas redes de malla ancha, las capturas habrían estado formadas por un 90% de caballa y un 10% por otros peces. Pero allí había 17% de caballa y 87% de arenque, jurel y bacalao pequeño, señal de que había estado usando mallas estrechitas, muy prohibidas, y justo delante de las barbas de sus socios europeos.


A pesar de cambiar su antiguo nombre ("Margiris") por el del explorador "Abel Tasman", personaje admirado en Australia por ser el descubridor de la isla de Tasmania, el arrastrero ha sido expulsado de sus aguas por los australianos 

No es la primera vez que el “Maartje Theadora” es mal chico. Hace un tiempo le pillaron saqueando a destajo por aguas de Mauritania. La empresa gestora de sus andanzas, la Doggerbank Seefisherei (1), también gestiona el enorme arrastrero “Abel Tasman(ex - "Margiris"), expulsado de las aguas de soberanía de Australia hace unos meses (septiembre de 2012) por el ministro de Medio Ambiente (M. Tony Burke), al comprender la locura que suponía dejar al super arrastrero saquear a gusto todo lo que le salía al paso. Lo que sale al paso de esos monstruos de los mares es la humilde y sufrida caballa. El llamado “mackerel” por las multinacionales. 


Ejemplares de Caballa del Pacífico (Scomber japonicus),
también llamada caballa chilena

España, supuesta gran pecadora en cosas de la pesca, no tiene bichos tan apabullantes como el “Maartje”. Tampoco usa artefactos tan aberrantes como el mencionado "Abel Tasman" y sus 143 metros, 10.500 HP de potencia, 250 tn de capacidad diaria de procesado y que remolca sus redes abriendo una boca de 80 metros de ancho y 35 de alto que se lo traga todo. España tampoco abandera trastos como el ruso “La Fayette”, buque factoría que acaba de pasar dos añitos seguidos en la mar, merodeando durante meses y meses por el Pacífico Sur frente a la costa chilena, por las aguas de Mauritania y por las del norte de Escocia.


Aunque tiene pinta de metanero fatigado (Tanque LNG), el ruso "La Fayette"  es la viva imagen de la explotación intensa de los océanos

El trabajo del ruso “La Fayette” es recoger las caballas que le entregan los gigantescos arrastreros pelágicos europeos, congelarlas en bloques de 20 kilos y contribuir al brutal agotamiento de la Caballa chilena (Pacific Jack Mackerel). Los últimos datos biológicos y de capturas señalan que en los últimos 20 años se ha perdido el 90% de las poblaciones de caballa chilena. 

A España se la puede acusar de cualquier cosa en materia de pesca, a veces con razón y a veces sin ella. Pero a los alemanes, holandeses, franceses y británicos también les puede oler mucho el sobaco pesquero. Si no, que se lo pregunten a las cuatro caballas que quedan.

Última hora
El "Maartje Theadora" ha dejado hoy, 18 de diciembre, los muelles de Cherburgo donde permanecía retenido desde hace seis días, después de abonar una sanción de 595.000 euros y perder el pescado ilegalmente atrapado y valorado en 1,2 millones de euros. El armador del buque ha considerado la multa "desproporcionada". Según declaraciones de dicho armador, la forzosa parada del buque le ha supuesto, además, un millón de euros de pérdidas (lucro cesante), lo que ilustra su capacidad de pesca y de predación.

(1)Doggerbank es una gran extensión de aguas someras del Reino Unido, ricas en biodiversidad marina. Hace apenas un par de semanas el Banco de Dogger ha sido declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC) y ya forma parte de la Red Natura 2000. Resulta sarcástico que una empresa depredadora lleve el nombre de un Espacio Natural. A esas cosas se les llama "GREENWASHING".

lunes, 17 de diciembre de 2012


OYAMBRE Y COCHAMBRE
“Santa Marina” echa el cierre


Emblema del Golf
Dentro de cien años, la historia del campo de golf “Santa Marina” podría servir para describir la extravagante sociedad de la España de finales del siglo XX y principios del XXI. Los personajes de la historia son de calidad: grandes empresarios y profesionales de prestigio, gente de posición, artistas y políticos de alto nivel. Todos ellos unidos por el amor al golf.

Hacia 1998, en el término municipal de San Vicente de la Barquera alguien tuvo la feliz idea de construir un complejo residencial y deportivo. El modelo del momento era “urbanizaciónlujo.golf.chaletsocial.costa”. Un sistema, tipo “Luxury & Privative Ressort”, que todo promotor inmobiliario de postín deseaba incorporar a su currículo. En el caso de “Santa Marina”, el campo de golf (exigente y diseñado por uno de los grandes profesionales de España), se unía a una urbanización envolvente y parcialmente ubicada sobre terrenos del Parque Natural de Oyambre y de las Rías Occidentales. La belleza y armonía del entorno era absoluta. El éxito quedaba garantizado.

En el año 1999, el Gobierno Regional de Cantabria, y su Comisión Regional de Urbanismo (CRU), dieron luz verde al Plan Especial de Oyambre y a las Normas Subsidiaras de urbanismo para el municipio de San Vicente de la Barquera. De la resolución derivó el Plan Parcial de Santa Marina, aprobado en 2001 por dicho ayuntamiento. Con el Plan se completaba el campo de 18 hoyos y podría empezar la construcción de 350 viviendas de ensueño y un gran hotel. Había dinero, España iba bien y la cultura del “pelotazo” funcionaba como un reloj. En el año 2001 los viales urbanos estaban proyectados, las farolas de diseño empezaban a erguirse y se completaban las infraestructuras de las parcelas.


Hoyos en la zona alta del campo de golf

Sin embargo, un sordo rumor de fondo llevaba meses empañando la ilusión de los compradores. Al parecer, una diminuta asociación local de defensores de la naturaleza (ARCA – 500 socios mal contados) había presentado demanda ante los tribunales contra la peregrina y, supuestamente, ilegal idea de levantar una urbanización en pleno Parque. La inquietud asaltó a socios y clientes de Santa Marina. Pero los promotores calmaron los ánimos recurriendo a sus abundantes contactos políticos y profesionales, argumentando el correcto proceder del Plan y su exacto ajuste a Derecho.

Fue como un mazazo. El año 2001 terminó con el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) anulando el Plan Parcial que había dado luz verde a Santa Marina. Siguieron años frenéticos de alegaciones y recursos, noticias en los medios y duros ataques a la pequeña asociación que había desencadenado la tormenta. En el 2003, las fuerzas vivas de Cantabria intentaron reconducir el asunto de Santa Marina por las bravas: si el obstáculo era haber proyectado una urbanización sobre un espacio protegido, se podía modificar la Ley del Parque Natural de Oyambre y mover algunos límites para que la urbanización quedara fuera de ellos. ¡Cómo no se les podía haber ocurrido antes! Si la ley no permite algo, cambiemos la ley.

Al pie de la fotografía se aprecia la superficie desmontada para
construir la parte conflictiva de la urbanización de Santa Marina.
A la derecha del desmonte aparecen algunos hoyos del campo de golf y su estanque 

No funcionó. El espacio protegido era más que un Parque Natural Regional ya que formaba parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea y de un LIC (Lugar de Interés Comunitario). En 2006, el Tribunal Supremo de España confirmaba la anterior sentencia del TSJC. Se estaba al final del camino. Entre tanto, el campo de golf y sus servicios de restauración funcionaban de manera autónoma, esperando que la situación se resolviera de alguna forma.

Vinieron los años del “plomo”, con las parcelas urbanizadas llenándose de zarzas y los promotores enfrentados, culpándose los unos a los otros ante la desesperación de los sufridos compradores de las parcelas. En 2010 se encendió una débil luz al adoptarse un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de San Vicente de la Barquera, y al finalizarse el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de Oyambre. Quizá era posible permutar las parcelas afectadas por otras situadas fuera de espacio natural protegido, aunque siempre cerca del campo de golf.


Una de las calles del golf Santa Marina

Sin embargo, la noticia del pasado 15 de diciembre, anunciando que el campo de golf se cierra el 31 de diciembre próximo, supuestamente por quiebra y ahogado en deudas, es un golpe definitivo. Sin las casas de la urbanización y el hotel, el campo de golf es insostenible y se arruina. Sin campo, el tamdem "urbanización – golf" se desmorona. No parece tener sentido levantar un hotel de cinco estrellas y una urbanización en ese perdido valle si ambos no están rodeados de greens y alegrados por los banderines de los hoyos. Así culminan once años de agonía y mucho dinero perdido.

Los lectores se preguntarán dónde está el culpable de la idiotez. Pero son tantos los actores del drama que resulta complicado centrar el tiro. El verdadero núcleo del problema estuvo en el Plan Especial de Oyambre, aprobado por el Gobierno de Cantabria en 1999. Para aprobarlo, los políticos y expertos (¿asesores?) del Gobierno Regional se basaron en la Ley de Conservación de la Naturaleza de Cantabria. Una Ley que, desgraciadamente y en el caso de Oyambre aún no había establecido el correspondiente Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) y del que ni siquiera existía un proyecto. Una Ley que, a su vez, también debería estar sometida a la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad del Estado. No era así.

No hay que buscar a los responsables entre los compradores, confiadas víctimas del sistema. Tampoco entre los promotores, que solo querían ganarse un buen dinero. Hay que buscarlos en la torpeza o la ignorancia de algunos políticos regionales del momento, incapaces de redactar normas y leyes ajustadas a Derecho, que ofrecieran seguridad jurídica y protegieran a los ciudadanos de sufrir casos tan lamentables. Pero, sobre todo, la causa última es el desprecio y la dejadez con los que en España se abordan las políticas ambientales. Un desprecio que no termina de resolverse.

Desde luego, la menos culpable y responsable de esta grandísima idiotez es la diminuta asociación que denunció la chapuza, muy tempranamente, ante los tribunales. Por aquel entonces nadie se dignó escucharles, pero sí criticarles. Sin embargo, ese puñado de gente intenta evitar que vivamos en la barbarie, en la arbitrariedad, la inseguridad legal y la prepotencia, defendiendo el Estado de Derecho para todos. La bonita Santa Marina no ha sido cerrada por ARCA (Asociación para la defensa de los recursos naturales de Cantabria), sino por las leyes, los jueces y los altos magistrados de la nación.        

miércoles, 12 de diciembre de 2012


PESCA SOSTENIBLE
Cada vez más profunda y destructiva


Granadero de roca
La Comisaria europea de Asuntos Marítimos y Pesca, la griega Maria Damanaki, creía poder resistirse a los lobbies y poderes fácticos que acosan la pesca europea. Pretendía, nada menos, que prohibir el arrastre y las redes de enmalle de profundidad a partir de 2014 en aguas comunitarias (1). La respuesta a sus “insensatos” desvelos ha sido la reciente autorización del Consejo Europeo de Pesca de aumentar los cupos de captura de ciertos peces de profundidad.

Tres especies de los oscuros y fríos fondos marinos, el Sable negro (Aphanopus carbo), el Granadero de roca (Coryphaenoides rupestris) y la Maruca azul (Molva dypterygia) verán incrementadas sus cuotas de 2013 y 2014 entre un 40% y un 69%. En opinión del organismo científico que asesora a la Unión Europea en materia de pesca, el CIEM (Consejo Internacional para la Exploración del Mar), las poblaciones de estos peces, que viven entre los 400 y los 1.500 metros de profundidad, están estupendamente y se les puede machacar un poco más.


La Maruca azul

Lo molesto del asunto es que, según informa la ONG Bloom Association, uno de los científicos convencido de lo bien que están esas tres especies, está empleado en la industria pesquera Scapêche, filial de la cadena francesa de supermercados InterMarché, especializada en pesca de profundidad (2). La defensa del arrastre de profundidad protege a una pequeña flota europea, cuyo mayor exponente son los 10 barcos de Scapêche. Una flota (y unos empresarios) que, a su vez, recibe cuantiosas subvenciones europeas, calculadas en 10 millones de euros, entre 1996 y 2008, usados para modernizar y construir nuevos y más potentes buques.


Cuatro Sables negros

El arrastre de profundidad, además de arrasar los corales abisales y desplazar millones de toneladas de sedimentos con los artes, es la respuesta insostenible de una parte del sector industrial de la pesca: “Si tengo problemas para pescar arriba, empiezo a pescar abajo”. Pero las especies objetivo son, a juicio de la práctica totalidad de los científicos y biólogos marinos, extremadamente frágiles, con lentos metabolismos que les permiten superar los 100 años de edad, crecimiento muy lento y reproducción problemática.


Un arrastrero de profundidad de la flota Scapêche

Las pesquerías de profundidad son una aberración. Son la antítesis de la sostenibilidad pesquera, sobre todo cuando resulta probado y notorio el abuso de unas flotas que llegan a multiplicar por 28 las cuotas permitidas (3). Además de los destrozos de los artes al barrer los fondos y sus delicados ecosistemas, se cuentan más de 100 especies marinas atrapadas de forma accidental y accesoria, los que genera un inadmisible descarte, formado por ejemplares y especies de elevada calidad ecológica.


La cadena InterMarché (Los Mosqueteros), tiene intereses en productos procedentes
de pesquerías de profundidad en el Atlántico Noreste


Otra de las absurdas facetas de la pesca de profundidad es el extraordinario e inasumible coste en combustible de buques forzosamente potentes, ya que tienen que arrastrar pesados artes a un kilómetro o más de profundidad. La anormalidad económica solo se entiende gracias a las subvenciones al gasóleo que disfruta la pesca. Subvenciones que pagan los Estados y la Unión Europea, desbaratando las verdaderas cuentas del coste de la energía primaria de los países. 


En 2012, el gobierno de Francia obligó a InterMarché a
retirar el Logo que usaba en sus pescados (a la izquierda).
No garantizaba ninguna "Pesca Responsable" e imitaba, sospechosamente,
el prestigioso etiquetado del MSC (Marine Stewardship Council) de Pesquerías Sostenibles (a la derecha)
Como se puede observar, los golfos están por todas partes.

Las capturas de profundidad en el Atlántico Noreste se centran en una docena de especies. A las tres antes mencionadas se pueden añadir el Alfonsino o Pez Rey, el Reloj atlántico (Hoplostethus atlanticus – que vive entre los 100 y los 1.500 metros), el fletán negro o el brosmio (Brosme brosme). Las Universidades de Hawai y de Washington clasifican al Sable negro y a la Maruca azul como especies en peligro de extinción. Si Francia y Portugal disponen de una pequeña flota de profundidad, la de España es importante. Los centros de operaciones de estas pesquerías españolas están en el Atlántico Noreste y Noroeste, capturando Reloj, Fletán, Maruca, Rez Rey, Granadero y tiburones de fondo.
El Reloj atlántico puede llegar a alcanzar los 150 años de vida

No es fácil que los consumidores lleguen a ver nunca estos peces enteros, ya que su extraño aspecto no invita al consumo. Pero se les encuentra en forma de filete congelado, empaquetados por empresas de distribución bajo nombres llenos de imaginación. Tampoco  descubriremos el nombre científico de un pez en su embalaje (cosas del "marketing" tramposo), por lo que será complicado acertar en la compra. El pescado de profundidad, como sucede con la repugnante "panga", se utiliza profusamente en comedores colectivos (escuelas y menús de hoteles). 

El consumo responsable aconseja no comprar estos peces y conformarse con una deliciosa caballa, repleta de Omega 3, ridículamente barata, pescada cerca de nuestra costa por trabajadores artesanales y abundante casi todo el año.
  
(1)Modificación del Reglamento EC nº 2347/2002
(2)Inter Marché dispone de 1.800 punto de venta en Francia y se extiende por casi toda Europa, incluida España y su alianza estratégica con Eroski.
(3)Universidad de Santiago de Compostela (España)    

lunes, 3 de diciembre de 2012


RED NATURA 2000
Cochambre en Oyambre


Hace unos días, la Unión Europea anunciaba una importante ampliación de su Red Natura 2000. Para quien no esté familiarizado con el significado de la Red, diremos que es una colección de espacios naturales protegidos, en tierra firme y en el mar, conteniendo  hábitats de especies que es preciso preservar y cuyo objetivo básico es la conservación de la biodiversidad (1). Se trata, en suma, de la mayor aportación de la Unión Europea al Convenio Internacional sobre Biodiversidad de Naciones Unidas (Río de Janeiro 1992).

Los espacios incluidos en esta Red reciben el nombre de Lugares de Interés Comunitario (LIC) y se integran en las llamadas Zonas de Especial Conservación. En estos momentos, el 17,9% de la superficie terrestre comunitaria forma parte de la Red Natura 2000, así como el 4% de la superficie marina de sus aguas. La reciente ampliación de la Red crea 235 sitios nuevos (LIC,) que representan 25.000 kilómetros cuadrados adicionales a los 768.000 anteriores. Los mayores protagonistas de esta ampliación son Rumanía y el Reino Unido.

La Red Natura 2000 lleva funcionando desde hace veinte años. Un período de tiempo lo suficientemente amplio para juzgar si está cumpliendo los objetivos para los que fue creada. La respuesta es no. La Red no ha cubierto sus expectativas.  Tan sólo el 17% de las especies de fauna y flora que pretendía proteger se encuentran, hoy día, en aceptable estado de conservación. La mayoría de los hábitats (LIC) y espacios de protección de aves (ZEPA – Zona de Especial Protección para Aves) se degradan cada día, sufren presiones y son olvidados por gobiernos y autoridades. La Red Natura 2000 es, en buena medida, una red de papel.


Vista aérea de la duna de Oyambre en 2009. La estrecha y antigua carretera,
corta  la duna y el campo de golf. La nueva "variante" aparece en la parte inferior
de la fotografía. En el momento de la suspensión cautelar de las obras (2010), el trazado de la variante había
ya enlazado con la playa, completando el aplastamiento del humedal. 

La Comisión Europea señalaba, el 10 de noviembre de 2012, la presencia de cuatro amenazas para la Red: la fragmentación que padecen sus lugares, las infraestructuras que se levantan en su seno, la ausencia de regulación para su gestión y la ausencia de claros objetivos de conservación. Es irremediable añadir una quinta amenaza, y de las peores: la idiotez de algunas autoridades supuestamente encargadas de proteger y gestionar la Red en cada Estado miembro y en cada región europea. Contra esta destructiva amenaza hay poca defensa porque llega desde el poder. Expongamos un caso sangrante:

El día 9 de noviembre de 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) dictó sentencia sobre la carretera “variante” del LIC de Oyambre, anulando definitivamente el proyecto. Se ratificaba así la sentencia del juez que, en 2010, paralizó de forma cautelar las obras. La variante pretendía sustituir un viejo tramo de carretera que cruza la duna atlántica de Oyambre. Tramo que, además, secciona el campo de golf privado plantado encima de la duna. Esta es la pequeña historia de una idiotez política y administrativa.


Marcha de activistas sobre las obras de la variante en 2010

En el año 2008, autoridades del Gobierno de Cantabria (España - Consejería de Obras Públicas y Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural) presentaron el proyecto de la “variante” (By pass), que se construiría encima de uno de los humedales del LIC. El beneficio esperado de la infraestructura era liberar a la duna de la vieja carretera que la atravesaba, aunque para conseguirlo se disponía a rellenar con piedras un humedal. La Dirección General de Montes y Conservación de la Biodiversidad, dependiente de la anteriormente mencionada Consejería de Ganadería, no consideró necesario realizar una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que dictaminase la afectación de espacios protegidos y pertenecientes a la Red Natura 2000.


Las obras interrumpidas, en la actualidad.

Los trabajos comenzaron al final del verano de 2009, sin contar con la preceptiva EIA. La ONG "Ecologistas en Acción", presentó denuncia ante los tribunales y ante la Comisión Europea. En poco tiempo, y ante la gravedad de los hechos denunciados, el magistrado correspondiente ordenó la paralización cautelar de las obras. El Gobierno de Cantabria se apresuró a recurrir ante un tribunal superior, que es quien acaba de confirmar la sentencia previa. 

Ahora, el TSJC declara ilegal y nulo  el proyecto, ordenando a la Dirección General de Montes y Conservación de la Biodiversidad que restaure el humedal degradado y lo retorne a su anterior situación. Entre sus motivaciones, el TSJC rechaza las alegaciones de las autoridades en el sentido de tratarse de una beneficiosa variante, destinada a “liberar” la duna protegida. En realidad, afirma la sentencia, la machacada duna de Oyambre se liberaría de forma más efectiva si se erradicara, de una vez por todas, el campo de golf que la recubre, como paso previo de los obligados trabajos de regeneración del completo sistema dunar. 

La protección de Oyambre, su duna y los
humedales que la rodean, data de los años ochenta del pasado siglo, época
a la que corresponde esta fotografía. Cuarenta años de batalla legal por conservar un espacio cada día amenazado por especuladores y autoridades incompetentes.

La peor amenaza para un espacio de la Red Natura 2000 no es el cambio climático, la desidia o el descuido de los ciudadanos. La mayor amenaza es la memez, la obcecación o la prepotencia de quienes tienen la obligación de ordenarlo, restaurarlo y protegerlo.  El LIC de las Rías Occidentales y de las dunas de Oyambre (Nº de Código ES 1300003) es uno de esos espacios europeos de la Red Natura 2000 cuya pésima gestión no compensa las anunciadas ampliaciones. Es una muestra de cómo la mediocridad nos cuesta una fortuna y nos llena de vergüenza.

¿Quién pagará la restauración ordenada por el TSJC? Sencillo: la pagaremos todos los españoles con nuestros impuestos, regresando a esa situación, tan española, del Delito sin Delincuente. También, los de siempre afirmarán que la culpa de todo este desaguisado no la tienen ni las autoridades, ni los políticos, ni los jueces. La tienen los "Ecologistas de mierda". 

(1)La Red Natura 2000 se crea mediante la Directiva 92/43/CE (Directiva Hábitats) y en ella se integran también los espacios protegidos para las aves de la Directiva 79/409/CE (Directiva Aves)

viernes, 30 de noviembre de 2012


ZARA…  ¿DETOX?
Greenpeace está contento


Portada del informe
"Puntadas Tóxicas"


La campaña Detox de Greenpeace contra las substancias tóxicas vertidas al medio ambiente y/o impregnando los textiles, alcanza sus objetivos. En algunos casos, el desenlace es espectacular. En otros, como en el de Zara (Inditex), lo es menos. Un repaso a los últimos acontecimientos ofrece ciertas claves.

La comunicación sobre las pruebas de laboratorio realizadas a prendas elaboradas por destacadas firmas de moda resulta, tomado con cierta perspectiva, un tanto fragmentada y algo desconcertante. En plena campaña Detox, con sus acciones de calle y comunicados a los medios, Greenpeace está logrando convencer a muchas empresas. 

En el último episodio de esta campaña, desarrollado hace una semana (1), la organización publicaba el informe "Puntadas Tóxicas" donde denunciaba la presencia de substancias peligrosas en más del 60% de las muestras analizadas. Las más significativas eran el Nonilfenol (NP), el Nonilfenol Etoxilado (NPE), los ésteres de Ftalatos y los colorantes azoicos (que derivan en Aminas cancerígenas) localizados en dos prendas de Zara. Había otros productos, aunque detectados en pequeñas cantidades, como Alcanos, Bencil Benzoato, Benzofanona o el Butil Hidroxi Tolueno (BHT), que se mencionaban de pasada. Por último, había que leer con mucho detenimiento el informe completo (2) para encontrar, una sola vez, la palabra PFC.


Petición de firmas para la campaña Detox en Francia
En el rótulo: Zara puede hacer una moda sin contaminación.

Al parecer, el compromiso arrancado a Zara por Greenpeace se centra, precisamente, en la familia de los PFC (Compuestos Perfluorados). Este tóxico, que actúa como disruptor endocrino, que debilita el sistema inmunitario de los niños y que afecta a la viabilidad de las vacunas que les proporcionamos, se emplea en los tejidos como repelente de las manchas y el agua. Forma parte de los llamados tejidos DWR (Durable Water Repellency), con el que se confeccionan chaquetones, cazadoras, parkas y, en general, prendas para exterior que aguantan el mal tiempo (¡Premio! ¡El famoso y carísimo Gore –Tex!).


Vertido de tintes a un río de China

Los PFC son tóxicos persistentes y no se degradan ni a empujones. No se han marcado niveles máximos o mínimos de tolerancia por organismos vivos. Es, sencillamente, un producto inaceptable. Su erradicación en la industria textil tiene la misma prioridad que la de otro veneno llamado Alkylfenol Etoxilato (APE). La firma sueca de moda H&M (Hennes& Mauritz AB) se ha comprometido a desterrar los PFC de sus prendas a partir del 1 de enero de 2013. Eso quiere decir que, dentro de un mes, en los centros H&M del mundo no deberían encontrarse en los percheros prendas con PFC. 

Zara es mucho más lenta. Si la campaña Detox empezó en Julio de 2011, Zara ha tardado 16 meses en reaccionar. Ahora, su forzado compromiso de prescindir de los PFC se retrasa hasta tres años porque la renuncia se produciría antes de finales de 2015. Respecto al resto de los tóxicos, esos que formaban el eje de los análisis y que envenenan las aguas de China,, el compromiso de Zara se estira hasta el año 2020… ¡Ocho años más!... Ocho años contaminando ríos asiáticos y conviviendo con ftalatos, tintes azoicos y nonilfenoles. Al menos, la firma gallega anuncia que a lo largo de 2013 revisará los procedimientos de 100 de sus proveedores orientales, 40 de ellos situados en China, y  que la empresa será transparente en todo el proceso. 


Una imagen de la reciente campaña, centrada en Zara


Hay una contradicción en el extraordinario alargamiento de los plazos. Zara es la empresa reina de la "moda rápida". Domina como nadie la técnica del “Just on time”. Su agilidad comercial (la clave de su éxito) es capaz de lanzar siete u ocho colecciones de moda al año. Ocho temporadas trepidantes que incluyen, cada una, indagación de tendencias, encuestas entre consumidores, diseños y colores, patronaje, tallaje y selección de materiales, fabricación y teñido, distribución mundial y ventas. En 40 - 50 días, Inditex es capaz de renovar buena parte de su producción,... pero necesita hasta ocho años para eliminar los tóxicos.... Menos mal que en Greenpeace lo consideran un gran éxito. 

Es ahora cuando se entiende la necesidad de más transparencia. Si H&M es capaz  de reaccionar deprisa, ¿qué o quién frena a Zara? En cuanto a las enmudecidas agencias de protección al ciudadano consumidor, tanto las nacionales como la querida EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaría), lo correcto es no hacer comentarios sobre su papel en todo este asunto.

(1)Entrada al Blog "Nuestro veneno de cada día" del 20/11/12
(2)Para leer el informe: http://www.greenpeace.org/espana/es/reports/Puntadas-toxicas/ (en español)
http://www.greenpeace.org/international/en/publications/Campaign-reports/Toxics-reports/Big-Fashion-Stitch-Up/  (en inglés)

CAMBIO CLIMÁTICO - Doha
Al Rocío en barca 


Puede que, al final, la actual Conferencia de Doha solamente sirva como fuente de informaciones que, en otras circunstancias, pasarían desapercibidas. Hace un par de días fueron las ingentes emisiones de CO2 que nos promete el deshielo del “permafrost”. Hoy, nos aseguran que el IPCC se ha quedado corto en sus previsiones de elevación del nivel medio del mar. Para equilibrar el asunto, y también aprovechando Doha, otros grupos científicos debería darnos noticias que rebajen la gravedad de las amenazas o que aporten soluciones eficaces. Si no aparecen será porque no existen o porque las ocultan. Eso asusta bastante.

Lo del nivel del mar procede de varios estudios recién publicados. Uno de ellos ha sido elaborado por tres organizaciones: el Potsdam Institut für Klimafolgenforschung (PIK - Alemania), el Laboratorio de Estudios en Geofísica y Oceanografía Espaciales (LEGOS – Francia) y el Tempo Analytics (Estados Unidos). Bajo la dirección de Stephan Rahmsford (PIK), el informe estima que la subida del nivel del mar es un 60% más rápida de lo indicado por el IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático – ONU). En lugar de 2 mm de subida al año, estamos en 3,2 mm.

El instituto de Potsdam (PIK) investiga los impactos
 del cambio climático y la forma de hacerles frente.

Llegan a esta conclusión tras comparar las proyecciones elaboradas por el IPCC y  datos reales tomados por satélite entre los años 1990 – 2011. Para el Dr. Rahmsford, una subida de 2 metros es inevitable y la humanidad debe prepararse para subidas superiores. Otro estudio, esta vez sobre la pérdida de masa de hielo, se publica hoy en la revista Science. Al parecer, en los últimos 20 años el hielo ya derretido es responsable de la subida de 11 mm del nivel medio del mar.

No parece que queden alternativas. El momento en que sufriremos las consecuencias de la subida depende de muchos factores, como es la aceleración de la pérdida de hielo en el Ártico (Groenlandia), el nivel de las emisiones de gases o las políticas que puedan implantarse para frenar el calentamiento global. Lo que realmente se necesita es un margen de tiempo suficiente para tomar medidas mitigadoras (planificación territorial, evacuaciones, elevación de infraestructuras, instalación de diques,…)


Áreas de inundación en el norte de Europa con una subida media de 1 metro

Para España, pensar que un par de metros de subida del nivel del mar es asumible no resulta  inteligente. Una interesante aplicación de Google (1) nos muestra diversos escenarios de subida, metro a metro, indicando las áreas inundables a escala mundial. Si recorremos las costas españolas con esta aplicación, aparecen algunas desagradables sorpresas. Cantabria se queda sin los humedales de Santoña, sin el aeropuerto de Parayas, sin el Puntal y sin las playas del Sardinero, con las aguas de la bahía santanderina invadiendo las calles de El Astillero y de Muriedas.

Gernica (Vizcaya) será puerto de mar y Bilbao tendrá que sobreelevar sus muelles un par de metros. Sevilla tendrá playa (con sus chiringuitos), porque todo Doñana se quedará bajo las aguas, y la ciudad de Huelva será una península para no envidiar a Cádiz. La aguas de la Bahía de Cádiz inundarán San Fernando y Chiclana, lamiendo las afueras de Jerez. En Valencia, la autopista V-31 discurrirá al borde del Mediterráneo y la autopista V-21 desaparecerá entre Alboraya y la Pobla de Farnalls. El Grao de Castellón se convierte en una isla, el Delta del Ebro se esfuma y las olas romperán contra las casas de Amposta. Todo el Prat del Llobregat, incluido el aeropuerto barcelonés, se sumergirá si no se instalan polders y bombas de achique, como en Holanda. Todo un programa de festejos.


Aspecto del golfo de Cádiz con una subida de dos metros, cifra considerada como inevitable
(Aplicación Floodsmap - Google). Los vecinos de Isla Cristina (Huelva) no deberían ver este mapa. Tampoco

es recomendable su visionado para propietarios de viviendas en Isla Canela o en Isla Antilla, salvo que disfruten
de un sistema cardiovascular resistente. 
¡Atención! La romería del Rocío se hará en barcas o en carretas anfibias

Sinceramente, el problema desborda la capacidad de muchos de nuestros políticos y dirigentes. En 1959, durante la crisis de Argelia, el filósofo y sociólogo francés Raymond Aron escribía: “Cuando los hombres no eligen, los acontecimientos eligen por ellos”. La crisis climática, energética y alimentaria se nos viene encima en plena crisis social y política. Un buen numero de países, entre los que se encuentra España, soportan una clase política decadente (decía un magistrado), en ocasiones inepta (escándalo del Madrid Arena) y demasiado corrupta (el penúltimo caso está en Sabadell). Cuando los problemas de una sociedad son menores, una clase política mediocre puede hacerles frente. Pero si los problemas son grandes, los mediocres no nos sirven.

Raymond Aron también señalaba: “A la larga, un país no puede obedecer a quienes desprecia”  

(1)Flood Maps, en www.flood.firetree.net. 

miércoles, 28 de noviembre de 2012


CAMBIO CLIMÁTICO - Doha
¿Glaciación a la vista?



Europa en la última glaciación
Un amable lector me envía un breve comentario, asegurando que el Cambio Climático es una falacia, que un indeterminado número de científicos está abandonando su trabajo en el IPCC y que el actual calentamiento global no es más que la carrerilla que toma el planeta antes de una inminente glaciación. El asunto es tan interesante que merece atención, aportando informaciones complementarias para enriquecer el debate. 

Hace cuarenta años, en Providence (Rhode Island – Estados Unidos) se dio cita un selecto plantel internacional de paleoclimatólogos para debatir el tema candente del momento. ¿Se terminaba el actual período interglaciar y empezaba una nueva glaciación? (1)

La cuestión fue muy debatida ya que, teniendo en cuenta la breve duración de anteriores períodos interglaciares (unos 20.000 años), debíamos estar a punto de terminar el presente. De hecho, algunos científicos aseguraban que llevábamos 6.000 años de retraso. No obstante, en Providence llegaron a la conclusión de que la Tierra no abandonaría la actual y templada fase interglaciar en los siguientes 25.000 años, para entrar decididamente en otra Era del Hielo 30.000 años después. ¿En qué se basaban para semejante y anormal predicción? Pues en el llamado “Baile astronómico del clima” .




Los paleoclimatólogos hacen coincidir las Eras frías y cálidas de la Tierra con variaciones, fuertes o débiles, en la excentricidad de la órbita terrestre. Para calcular dichas variaciones se acude a los ciclos de Mylankovitch, repetidos periódicamente cada 100.000 y cada 400.000 años. Según dichos ciclos, la Tierra no entrará en una excentricidad favorable a la glaciación (fuerte desviación – menor insolación) hasta los próximos 18.000, 41.000 ó 64.000 años. Hay que tener en cuenta que en 1972 se estimaba el ciclo de las glaciaciones atendiendo a causas exclusivamente astronómicas.

Años después, en la década de los 80´, comenzó el análisis de las muestras geológicas de hielo en Antártida y Groenlandia, con sus burbujas de aire fósil atrapadas y con su contenido en CO2. También se avanzó en el estudio geológico de los foraminíferos, perforando los suelos de los fondos abisales marinos. Los análisis mostraron que los períodos glaciares disfrutaron una atmósfera con una media de 180 ppm (partes por millón) de CO2,  mientras que en los periodos interglaciares la media era de 280 ppm. La sorprendente correlación añadía una segunda variable a las causas y detonantes de las Eras glaciares. Ya no era únicamente un fenómeno astronómico, sino también geológico y con el CO2 como protagonista.


Muestra de hielo prehistórico en la Antártida

Quedaba expuesta una (aceptable) razón para la caótica e inexacta aparición y duración de las sucesivas glaciaciones. En la actualidad, la paleoclimatología prevé que la actual fase interglaciar se prolongue por otros 50.000 años. Es una duración exagerada y anormal pero que tiene dos explicaciones: no se dan las condiciones astronómicas y el CO2 aumenta en la atmósfera. Según indicaba el premio Nobel Paul Krutzen, rebautizar la Era actual cambiando Holoceno por Antropoceno tiene sentido, ya que el hombre se ha convertido en una fuerza geológica. Una fuerza capaz de ampliar artificialmente la duración del actual período interglaciar (2).

No podemos confiar en la llegada de una glaciación que compense el efecto antropogénico sobre el clima. Pero podemos alegrarnos del retraso, al conjurar un verdadero cataclismo para la especie humana. La población de las áreas más pobladas, instaladas en zonas templadas, tendría que concentrase en torno al ecuador y no habría recursos para todos. Por fortuna, los gases de efecto invernadero están ahí para retrasar los hielos,… por un tiempo. Aunque no muy dilatado.


El análisis de fósiles de foraminíferos ofrece pistas sobre
el CO2 presente en la atmósfera a lo largo de las Eras geológicas

En unos 100 años se acabarán el petróleo y el gas natural. En 500 ó 600 años se terminarán las reservas de carbón. Con el final de las energías fósiles se cierra una etapa en la historia de la humanidad. Habría que esperar otros 1.200 años para que el excedente de CO2 en la atmósfera fuera absorbido por la biomasa, los carbonatos y los océanos. A partir de ese momento, quedaría abierta la puerta para la siguiente glaciación.

¿El cambio climático es una bendición? Teóricamente sí, de no ser por los efectos colaterales que todos conocemos. Sabemos lo que sucede cuando la atmósfera acapara 280 ppm de CO2, contenido habitual en periodos interglaciares. Pero ignoramos lo que puede pasar con mayores niveles. Se han superado las 390 ppm y podemos alcanzar las 500 ppm en pocas décadas. No hay registros. No hay experiencia. No sabemos lo que hay delante de nosotros. Solamente está el empeño de frenar la carrera y ganar tiempo para pensar en el futuro de nuestros nietos y biznietos. Esa es la verdadera razón de la reunión en Doha.

Solo quedaría extenderse en las implicaciones de la Cinta Transportadora (Circulación Termohalina oceánica) y en las consecuencias de su eventual ralentización como derivada de los efectos del cambio climático. Pero tema tan apasionante y complejo queda fuera de este artículo. 
Hasta aquí, la ciencia. Fuera de ella existen otras opciones sumamente respetables. 

(1)Brown University. Noviembre 1972. Conferencia “The present interglacial: how and when will it end?” (La presente era interglaciar: ¿como y cuándo acabará? Trabajos posteriores sobre el asunto puede consultarse en la Universidad Católica de Lovaina, Universidad de Utrech, Oficina del Proyecto Polar (OPP – USA), NOAA e Instituto del Clima de Potsdam PIK (Alemania).
(2)Como fuerza geológica, la humanidad causa más erosión a la Tierra que todos los ríos, lluvias, mares y vientos del planeta.

CAMBIO CLIMÁTICO - Doha
Hay que rehacer las cuentas 

Se abre la Conferencia sobre Cambio climático en Doha (Qatar) y los allí reunidos tienen que empezar por recomponer los números. Al parecer, la contabilidad del carbono que entra en la atmósfera tiene lagunas y carencias. Algunos científicos venían advirtiendo de los fallos y, aprovechando que están todos allí reunidos, desean ser escuchados y solicitar rectificaciones. Se trata del problema que se nos viene encima con los suelos de permagel o “permafrost” (literalmente “suelos permanentemente congelados”).

Nociones básicas de geografía nos muestran que la mayoría de las tierras emergidas se concentran en el hemisferio norte del planeta. Y la cuarta parte de esas tierras integran el llamado “permafrost”. En las extensas y frías regiones cercanas al Polo Norte, el suelo se mantiene congelado y tan duro como el cemento desde hace miles de años. Tan sólo se produce un reblandecimiento temporal, limitado a la capa más superficial, en el corto verano ártico. Pero los suelos helados se están fundiendo porque cuando se habla del aumento en 3ºC de la temperatura media de la Tierra, ese incremento se duplica en las regiones árticas, llegando a los 6º C.  

La tundra era reconocida como fuente de emisiones de metano,
pero ahora será necesario empezar a contabilizar sus emisiones de CO2 

Si el suelo se funde, las infraestructuras, someramente plantadas sobre un suelo semejante a la roca más dura, empiezan al flotar en un lodazal y terminan por desmoronarse. Lo peor es que los ecosistemas se alterar y, lo que es más problemático, el CO2 atrapado en la materia orgánica congelada escapa a la atmósfera. Se calcula que todo el suelo “permafrost” mundial, desde la superficie hasta varias decenas de metros de profundidad, acumula 1.700.000 millones de toneladas de CO2, lo que representa el doble del actual contenido de ese gas en la atmósfera. El calentamiento global provocará que el CO2, retenido durante siglos, fluya de forma paulatina, pero acelerada, convirtiéndose en una nueva e irreversible fuente de emisiones que dará alas al cambio climático (sin necesidad de RedBull).


Oleoducto en Alaska, plantado sobre "permafrost"

La Universidad de Colorado (USA) adelanta que el deshielo de entre el 36% y el 85% del “permafrost”, únicamente en su capa más superficial, alberga entre 43.000 y 135.000 millones de toneladas de CO2. Los estudios se multiplican en Estados Unidos ya que en Alaska el problema afecta a edificios y poblaciones, carreteras y tendidos eléctricos, instalaciones industriales y oleoductos que pueden perder sustentación.  El sobrecoste de reforzar el suelo pastoso se cifra, para Alaska,  en 6.000 millones de dólares a invertir en los próximos 18 años.

Edificio en Sibería agrietado por el licuado
del "permafrost", donde se asentaba mediante sencillos pilotes.

Hasta ahora se pensaba que, al fundirse, el “permafrost” emitía importantes cantidades de metano. Pero no se contaba con su papel como fuente de emisiones de CO2. La presentación de este fenómeno se hará en Doha los próximos días y se pedirá una rápida adaptación de los modelos climáticos a la nueva coyuntura, además de proponer que Estados Unidos, China, Rusia y Canadá vigilen con la máxima atención sus áreas árticas. De confirmarse el problema con el “permafrost”, la humanidad se enfrenta a un proceso que se alimenta a sí mismo y sometido a aceleración constante. Hemos abierto la caja de Pandora y nadie sabe cerrarla.